miércoles, 23 de abril de 2008


No hay nadie a qien explicarle, nadie capaz de entender. Somos vos y yo, nuestros cuerpos a kilómetros de distancia y nuestras almas juntas plenamente, opacando el valor de cualqier lejanía existente. Somos vos y yo, solo nosotros, los qe entendemos, los qe sentimos, los qe extrañamos lo qe nunca tuvimos y los qe aseguramos dentro nuestro sentir lo qe se siente, luego de haber pasado por lo qe nunca pudimos. Porqe nadie seria capaz de entender tanto deseo y tanta desesperación, por lograr destruir el obstáculo qe impide la posibilidad de estar juntos, en cuerpo y alma. Porqe es tan fuerte y tan intenso el sentimiento, qe el trayecto qe nos separa pasa a formar parte de un segundo plano totalmente irrelevante, porqe nuestro amor es mutuo y no pertenecemos a nadie mas que no sea al otro. Y solo nosotros sabemos qe ambos estamos dispuestos a tolerar la desilusión y la desesperanza, los temores por no poder llegar a lo qe desde hace meses lloramos cada noche antes de dormirnos para luego soñar, solo para emitir los mismos anhelos. Y no puedo evadir, el temor qe siento por dudar de qe llegue aqel día en el que despierte sintiendo el verdadero perfume de tu piel, el qe se siente mas allá de cualqier aroma por el qe pueda optar mi imaginación. Miedo a no llegar nunca a sentir los besos qe vivo ideando, y las caricias qe invento como consuelo para lo qe realmente no tengo acceso.
Y si me preguntan si te amo, yo digo que si. Y que no busco a nadie más, porque te tengo a vos; lejos o cerca.