Tengo un asiento reservado en un banco abandonado donde me dejaste. Tengo un boleto de ida y vuelta hasta a tu puerta para verte salir. Tengo unas quinientas horas sin dormir, un cuento sin final feliz pero tengo cada uno de los besos que me dejaste aquí. Tengo un corazón que se le olvidó que ya no queda nada entre tú y yo. Tengo que seguir contigo o sin ti, si en tu vida ya no hay sitio para mí. Tengo una historia caducada, una vida agujerada y tantos sueños sin abrir. Tengo tu voz que da vueltas en mi cabeza, tengo servida la mesa por si quieres venir. Tengo todo aquello que aprendí de ti y que no puedo olvidar y todos los buenos momentos que me hiciste vivir. Tengo lo que tengo, lo que a ti te sobra y lo que a mí me basta para ser feliz.